Comunidad nativa 12 de Octubre: un antes y un después del aprovechamiento forestal sostenible

Crónica
Tras enfrentar una multa forestal de más de 800 000 soles, la localidad tomó decisiones importantes que cambiaron su historia.
Archivo JPGE de la Comunidad nativa 12 de Octubre: un antes y un después del aprovechamiento forestal sostenible
Archivo JPGE de la Comunidad nativa 12 de Octubre: un antes y un después del aprovechamiento forestal sostenible
Archivo JPGE de la Comunidad nativa 12 de Octubre: un antes y un después del aprovechamiento forestal sostenible
Archivo JPGE de la Comunidad nativa 12 de Octubre: un antes y un después del aprovechamiento forestal sostenible
Archivo JPGE de la Comunidad nativa 12 de Octubre: un antes y un después del aprovechamiento forestal sostenible

12 de marzo de 2026 - 6:00 a. m.

Loreto. - Caminos pavimentados, internet de alta velocidad, botes con motores, podadoras y electrodomésticos forman parte hoy de la realidad de la comunidad nativa 12 de Octubre, en la provincia de Requena, en Loreto. Allí, 34 familias han experimentado un cambio significativo en su calidad de vida tras tomar decisiones responsables para aprovechar los recursos de sus bosques e impulsar su propio desarrollo.

“El trabajo serio y cuidadoso en el área de aprovechamiento de nuestros bosques nos cambió la realidad”, dice Percy Taricuarima Inuma, descendiente kukama kukamiria y jefe de la comunidad. Con el rostro serio recuerda que la vida en 12 de Octubre no siempre fue así. En el 2018, atravesaron uno de los momentos más difíciles: cometieron infracciones forestales que terminaron en una multa de S/868 756.00.

El líder indígena atribuye lo ocurrido a la falta de organización de su comunidad y al desconocimiento de sus obligaciones como productores forestales. “Antes nosotros no teníamos cuidado con el uso de nuestro bosque y eso nos perjudicó mucho, no podíamos hacer nada para generar recursos”, evoca Percy. Hasta que, en el 2023, decidieron asumir responsabilidad y compromiso al acogerse al mecanismo de compensación de multas forestales que les ofrecía el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (OSINFOR) como una oportunidad de saldar su deuda.

Decisiones que cambiaron su historia
Los pobladores de 12 de Octubre decidieron reestructurar su administración comunal. Se eligieron nuevos líderes, con Percy a la cabeza, y se conformó una junta directiva comprometida con ordenar el manejo de sus bosques.

La segunda decisión más importante que tomaron fue volver al camino de la legalidad. Para lograrlo, optaron por compensar su multa mediante la modalidad de conservación del patrimonio forestal y de fauna silvestre. La comunidad presentó ante el OSINFOR un plan para conservar 2 317.878 hectáreas de su bosque y asumió el compromiso de proteger esta área por cinco años. Desde entonces, vienen implementando las acciones detalladas en el plan aprobado, lo que le ha permitido cumplir satisfactoriamente los dos primeros años de compensación, bajo la asistencia y supervisión del OSINFOR.


Finalmente, tomaron una tercera decisión: solicitar a la autoridad regional un nuevo permiso forestal para aprovechar la madera en otra área de su bosque como una actividad que contribuya a su desarrollo. Pero esta vez con una gran diferencia: hacerlo de manera responsable, cumpliendo un plan de manejo y formalizando el contrato con una empresa que compra sus recursos de forma transparente.

El compromiso fue claro: no volver a cometer infracciones y cuidar su territorio mediante un manejo sostenible, pensando no solo en el presente, sino también en el futuro de sus familias. Y así fue. En diciembre de 2025 comenzaron a cosechar los frutos de ese esfuerzo. Tras una supervisión forestal, el OSINFOR les otorgó una constancia de cumplimiento de obligaciones, un reconocimiento a las buenas prácticas que la comunidad implementó en el aprovechamiento de su bosque comunal.

Acciones que cuidan el bosque
Juan Saulo Taricuarima, el segundo hijo de Percy, aprendió a usar el GPS para marcar la ubicación exacta de los árboles en el bosque. Gracias a ello, la comunidad puede identificar con precisión cuáles árboles pueden ser aprovechados, de acuerdo con el plan de manejo elaborado por el regente forestal que los asesora en los aspectos técnicos. Esta herramienta también les permite proteger los árboles semilleros, fundamentales para asegurar la regeneración natural del bosque.

Su hermano menor, Percy, de 23 años, también cumple un rol importante. Él aprendió a cubicar las trozas de madera que se van a comercializar y se mantiene informado sobre los precios de cada especie, para evitar que la comunidad sea sorprendida y asegurar que reciban un pago justo por su producto.

Por otro lado, la regencia forestal se ha convertido en un aliado clave para garantizar la trazabilidad de la madera que sale del bosque de la comunidad. Dentro del equipo técnico, un ingeniero se encarga de completar el libro de operaciones digital, una herramienta fundamental que permite rastrear la procedencia legal de la madera. Para que este sistema funcione, el trabajo de la comunidad es esencial.

“La comunidad está muy comprometida con su área de aprovechamiento y proporciona los reportes necesarios para llenar el libro de operaciones. Además, los pobladores están presentes en todos los despachos para verificar la cantidad de trozas que salen”, explica Nidser Saavedra, ingeniero que apoya en este proceso.

Pero esto no termina allí. Los miembros del comité de vigilancia y control forestal comunitario supervisan el trabajo de la empresa en el bosque y, cuando la barcaza inicia su recorrido por el río Ucayali, acompañan la embarcación para asegurarse de que no se agregue madera que no provenga de su territorio.

Estas acciones protegen lo que han logrado con esfuerzo: mantener a la comunidad 12 de Octubre en el camino de la legalidad y demostrar que es posible impulsar su desarrollo sin afectar el bosque.